Van Gogh / Artaud
"Frente a una humanidad de simio cobarde y de perro mojado, la pintura de Van Gogh habrá sido aquella de una época en la que no hubo alma, espíritu, conciencia, pensamiento, solo elementos primeros a su vez encadenados y desencadenados.
Paisajes de fuertes convulsiones, de furiosos traumatismos, como en un cuerpo en el que trabaja la fiebre para conducirlo a la salud exacta. […]
Desconfíen de los bellos paisajes de Van Gogh vertiginosos y pacíficos,
convulsionados y apaciguados.
Se trata de la salud entre dos episodios de la caliente fiebre que va a pasar.
Un día la pintura de Van Gogh armada con la fiebre y la buena salud.
volverá para echar por el aire el polvo de un mundo enjaulado que su corazón ya no podía soportar".
Para ver detalles de la muestra: Van Gogh/ Artaud en el Museo D'Orsay (marzo a julio de 2014)
Artaud, A.- Van Gogh, el suicidado por la sociedad
La cita del cuadro corresponde a Jules Michelet en el tratado La Femme (1860):
“¿Cómo es que hay en la tierra una sola mujer?”
...“No, Van Gogh no era loco, pero sus cuadros constituían mezclas incendiarias, bombas atómicas, cuyo ángulo de visión, comparado con el de todas las pinturas que hacían furor en la época, hubiera sido capaz de trastornar gravemente el conformismo larval de la burguesía del Segundo Imperio, y de los esbirros de Thiers, de Gambetta, de Félix Faure tanto como los de Napoleón III.
Porque la pintura de Van Gogh no ataca a cierto conformismo de las costumbres, sino al de las instituciones mismas. Y hasta la naturaleza exterior, con sus climas, sus mareas y sus tormentas equinocciales, ya no puede, después del paso de Van Gogh por la tierra, conservar la misma gravitación.
Con mayor motivo en el plano de lo social, las instituciones se disgregan, y la medicina semeja un cadáver inutilizable y descompuesto que declara loco a Van Gogh.
Frente a la lucidez de Van Gogh en acción, la psiquiatría queda reducida a un reducto de gorilas, realmente obsesionados y perseguidos, que sólo disponen, para mitigar los más espantosos estados de angustia y opresión humana, de una ridícula terminología, digno producto de sus cerebros viciados”...
Antonin Artaud, Van Gogh, el suicidado por la sociedad
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